Eran dos. El de la derecha se llamaba Aristide y el otro no se llamaba dado que, estando siempre consigo, comprendía la futilidad de tal acto. Su madre, de todos modos, le había puesto Jean-Jacques. Le había depositado el nombre en cuestión en el hombro y así lo llevaba el pobre muchacho, ayudado de tanto en tanto por un pedacito de cinta Scotch o un apósito protector usado. Su vida era muy triste. Los dos se odiaban a muerte, aunque el odio de Aristide era un poco más temible que el de Jean-Jacques y éste vivía aterrado: su odio, verde y ligeramente peludito, apenas sobrepasaba el tamaño del pulgar de su enemigo. El sentimiento mutuo crecía en pos de estas cuestiones de tamaño y medida, y ambos se veían obligados a recomenzar las discusiones todo el tiempo para ajustarse a los parámetros cambiantes. Realmente, odiarse era odioso.
Comentarios
Por lo demas, seguire en el mio, entonces. Pero vos sabes quien soy ;D. Y, siendo ese el caso, no me queda mas remedio que besarte.
ZIPPER SONNET
de arriba abajo o bien de abajo arriba
este camino lleva hacia sí mismo
simulacro de cima ante el abismo
árbol que se levanta o se derriba
quien en la alterna imagen lo conciba
será el poeta de este paroxismo
en un amanecer de cataclismo
náufrago que a la arena al fin arriba
vanamente eludiendo su reflejo
antagonista de la simetría
para llegar hasta el dorado gajo
visionario amarrándose a un espejo
obstinado hacedor de la poesía
de abajo arriba o bien de arriba abajo
¿Verdad que funciona? ¿Verdad que es -que son- bello(s)?"
...de Un Tal Lucas
Don Julio: su visita es un honor para mí. No entiendo de qué modo vuestro "Zipper sonnet" se relaciona con mi humilde cosito pero, de todos modos, es lindo leer cosas así en esta tierra incendiada.
No leí ése de Cortázar, por ende no lepi el sonnet,
y, no por ende sino por otras cosas,
no lo entiendo.
Me siento un tonto, por eso me despido así nomás.
S.
qué pasa?
Son vacaciones del blog??
S.