Entradas

Por favor, perdónenme

La redacción, la redacción, la redacción me mueve a la redacción, la redacción, la redacción; yo-ho-ho y una botella de ron , como me enseñó Stevenson. No engañaré a nadie si confieso que esto iba a ser otra cosa (al margen: 9 de cada 10 frases mías empiezan así –o con fórmulas parecidas– actualmente), pero el no tener plan de escritura ni páginas que corregir me fuerza a hacer estas pavadas, a abrir el bloc de notas y corretear por ahí como un cachorro salvaje. Como en El llamado de la selva , para no dejar de citar a mi amigo Jack, Jack London (intertextualidad con Virus: "Yo soy Jack, soy Jack London / vengo del planeta Mongo), que se pone celoso de Stevenson, allá solo, en el primer párrafo (¿a eso llamás párrafo? Me Río de Janeiro, pibe). Quise escribir algo con contenido, desarrollar una idea en un texto, movilizar a alguien con algo, pero no pude hacer nada de eso. Soy el fracaso de mi generación, un modelo 1980 con fecha de caducidad incierta pero, no por eso, menos inexor...

Frustración adolescente

"Oh man, I need TV when I got T-Rex!" "All the Young Dudes", Mott the Hoople, 1972

Cable inmediato

Otra noche en la redacción del diario. Flota en el aire esta cosa, y no pienso hacerme responsable. Es como un ansia –cigarrillos y café–, los ojos enrojecidos tras los anteojos que, pobres, ya no pueden hacer nada y el cansancio que se borra, se va, se disuelve en este impulso de escribir, los dedos que saltan solos sobre el teclado, lo literario colándose entre las hojas corregidas con tinta roja y la pantalla llena de paja, cortesía de Télam y Ansa. Esto no será nada. Nada intento contar, no me importa quién me lea. Se trata de un desahogo, y nada más. Escribir o morirse.

Boris es snob

Imagen
Anoche, haciendo tiempo en la redacción, anduve paseando por blogs cercanos. Lo que leí en Espléndido divague me hizo pensar en Boris Vian, y en cuán amigo suyo me siento aún a pesar de su snobismo, del mío, y de que todos odiamos a los snobs. Al respecto, la letra de su inmortal Je suis snob es magnífica. (Y, cómo no, toda una declaración de principios.) Les dejaré la adaptación al castellano de Alberto Favero, la que cantaba nada menos que... Nacha Guevara. J'espère que vous l'appréciez. Soy snob Soy snob. Soy snob. Es mi defecto mejor Me llevó meses de trabajo lograrlo. Es una vida tan agitada, pero ahora... con el resultado estoy encantada. Soy snob. Terriblemente snob. Todos mis amigos lo son, porque ser snob es un amor. Vestidos de Pucci. Zapatos de cebú. El soutien de Madrid. En el dedo un rubí. En el del pie, ¡eh! las uñas negras para hacer juego con las medias. Voy al cine sólo a ver vistas suecas. Cuando voy al boliche pido whisky a secas... No sufro del hígado, y...

Trabajando para usted

Tuve que pagar un alto precio por la mudanza a la nueva versión de Blogger. En ese entonces yo era muy joven, no lo pensé demasiado y acá estoy, sufriendo la peor de las consecuencias: la pérdida del template que tantas satisfacciones nos dio a todos. Entre los "oficiales" (la única opción posible, por cierto) el que más me gustó fue este, un poco pop, y con un fugaz paso como titular por la cara del Jardín en los días en que nadie venía. Lo bueno es que ya pueden volver a dejar comentarios. Gerund, Romau, En el fotograma y Daniela: no tendrán que escribirme mails quejándose. Pueden escribirme, claro, pero ahora seremos libres para abordar otros temas. Jardín de instantes, trabajando para usted.

Desde adentro

Hay mañanas en las que el techo de esta oficina se parece asombrosamente a la tapa de mi ataúd desde adentro.

(J)

Frases porque sí, frases vanas. Palabras casquivanas. Letras insomnes para sintaxis informes. Deformes. Deambulan por los renglones, se cuelgan y se descuelgan, saltan y escupen para arriba. Tiran manteca al margen superior. Se desentienden y, así, la A pasa a ser una V, la U una R, la C una Y. La O, muy formal, apenas acepta verse así: Ö. Y ni hablar de la J, que refunfuña, se resguarda entre dos paréntesis y trata de pasar inadvertida. En ese preciso momento el escritor descubre el desastre y, sin saber cómo dar orden al caótico texto, empieza suprimiendo con un certero tachón el error más evidente: una jota, solitaria entre paréntesis.

Cannonball

Imagen
En este mismo instante una melodía se desliza, baja por mi cuello, acaricia mi espalda, muerde el lóbulo de mi oreja derecha. "I Waited for You", el primer tema del Ballads & Blues de Miles Davis. Grabado en abril de 1953, con Gil Coggins en el piano, Percy Heath en el contrabajo y el fabuloso Art Blakey en la batería, secundando a Miles. Acompañándolo. Con escobillas y apenas unos acordes sueltos aquí y allá, algunas teclas libres que hacen lo que se les antoja y el ronco gruñido del contrabajo. Luego se suman (o se intercambian) Oscar Pettiford, un Horace Silver siempre sorprendente, junto a Hank Jones, y el gran Julian "Cannonball" Adderley. "Cannonball", dios mío. Si algún azar misterioso –en una realidad alternativa– me convierte en un saxofonista voluminoso, así quiero ser llamado: Cannonball .

Los dos cielos

Al mirar por la ventana notó el cielo rojo. El cielo roto, también. Las dos bóvedas ahí, suspendidas, como atadas con invisible tanza, como cualquier verano. Se preguntó entonces (lo hacía cada tarde) cuál sería el significado de esos dos cielos superpuestos, malamente encimados, tan parecidos y a la vez tan distintos de los que recordaba. O de los que creía recordar, porque había pasado ya tanto tiempo desde el derrumbe que le costaba estar seguro. Y sin embargo, indiferentes a todo, ahí estaban los dos cielos. Estiró la mano y tocó el más cercano. Tomó conciencia de lo que acababa de hacer y se rió de aquella vieja expresión, "como tocar el cielo con las manos". Ya no representaba nada, era apenas una fórmula vacía. Apurando los sorbos de té, ya frío, se distrajo mirando el reflejo de los dos cielos. Impertérritos, seguían ahí. Hasta que se los tomó.

El desafío

Tenía frente a mí el desafío de no repetirme, de no volver a caminar los mismos caminos, de saltar a un costado y, si me interesaba, seguir por la banquina. Y lo tomé. El desafío es estar vivo , cantaba el Zombienauta .

Los suicidios de Borges

Imagen
BORGES: Recuerdo el caso del escritor japonés que se hizo el harakiri delante de todo el mundo. Me pareció bien. Fue capaz de morir como el último Samurai. SABATO: Me parece demasiado espectacular para ser elogiable. Y también un acto de arrogancia. Le advierto, Borges, que no hablo por creerme mejor. Por el contrario, pensé en el suicidio muchas veces en mi vida. BORGES: Yo también. Hace setenta y cinco años que vengo suicidándome. Tengo más experiencia que usted, Sabato. SABATO: (Sonriendo.) Con muy poca eficacia, por lo que se ve. BORGES: Sí, pero con mucha vocación, realmente. Jorge Luis Borges y Ernesto Sábato, Diálogos , Emecé Editores, Buenos Aires, 1976

¿Qué onda?

Me crucé con ambas esta tarde, en la calle Solís. La remera de la hija preadolescente rezaba "Chica buena con malas intenciones". La de la madre, curtida en mil batallas, dejaba menos lugar para la imaginación: "I want to have sex with you". Así, a los bifes. Ahora estoy tentado de usar una remera que diga "Pegame y decime Shirley".

Mis ojos duelen

Mis ojos duelen. Enfrentarse con la realidad no fue bueno, ni malo, a duras penas fue, y recién ahora estoy haciéndome a la idea. Asumiendo. Acariciando. Perdiendo. Lo demás quedará, todo quedará acá, en mi bolsillo izquierdo, el de la tristeza atrapada, un carilina y algunas monedas, hasta que decida lo contrario. Hasta que yo decida. Con lo difícil que está últimamente. Y no es que me importe, pero hay ciertas cosas que son, sencillamente, inevitables. Como ésta. Mis ojos duelen. Y no por llorar.

Que se me ensucie la prosa

Nunca pensé que viviría esto. Apollonia lo escribió por ahí, y fue terminante: "No. Yo no soy ni quiero ser periodista". De manera similar respondí yo a quienes me sugerían que buscara un camino en el periodismo, insinuando que lo mío era la literatura y temiendo que mi prosa pura se manchase con la tinta fresca de un diario. Los temas que me gustan son demasiado incompatibles con la vulgaridad de un choque en la ruta 11 o un asesinato en Ciudad Evita, pensaba. Y, sin embargo, acá estoy. Escribo esto en la redacción de Edición Nacional mientras espero que los diagramadores me pasen las hojas del diario de mañana. Ya he corregido todo lo que salió de la impresora y hago tiempo, sabiendo que el momento inexorable llegará de todos modos, la hora fatal en que haya que cerrar todo y las impresiones mamarracheadas con birome fucsia se acumulen a un costado de mi escritorio, todos mirándome y yo inventando milagros en el QuarkXPress. Por ahora, sólo escribo. Aunque este teclado erg...

Sépanlo

Imagen
Voy a estar ahí. La imagen mostrada tiene fines ilustrativos y puede diferir (pero no, es sólo que no tengo escáner). Entrada de The Who (C) 2006 Gerund Enterprises

Cosas que –por suerte– pasan

Algo maravilloso sucedió el otro día: tuve una charla muy extraña que, despojada de algunas precisiones personales y cuestiones coyunturales (yo estaba en el trabajo), compartiré con ustedes. Estimado público, queridos lectores, tías gordas, los invito a espiar el Messenger de Juan Solo: Session Start (espiritu_guia@hotmail.com:[u][c=4]Tu Alma Es La Fuerza - ROCANLOVER-[/c][/u]): Thu Dec 21 10:48:15 2006 [10:48] Juan Solo (http://jardindeinstantes.blogspot.com): perdón por la intromisión, pero me llama la atención verte ahí y por eso quiero preguntarte: ¿nos conocemos? [10:49] [u][c=4]Tu Alma Es La Fuerza - ROCANLOVER-[/c][/u]: no [10:49] [u][c=4]Tu Alma Es La Fuerza - ROCANLOVER-[/c][/u]: lei tu blog y me gusto [10:49] [u][c=4]Tu Alma Es La Fuerza - ROCANLOVER-[/c][/u]: tmb me baje 2 canciones q no se si son tuyas [10:49] Juan Solo (http://jardindeinstantes.blogspot.com): :) [10:49] Juan Solo (http://jardindeinstantes.blogspot.com): ey, ¡qué buena onda! [10:49] [u][c=4]Tu Alma ...

Alguien por ahí

Sólo porque no quiero irme, usé la pluma del gran Isidoro Blaisten para dejar algún trazo por aquí los otros días. Sólo por estar. No quiero abandonar este jardín que, aún cubierto de malezas y con la pintura de la verja descascarada, me pertenece y da cobijo, este terrenito insignificante que me brinda cada tanto el placentero privilegio de ver crecer alguna planta desgarbada en sus pocos metros cuadrados de tierra pedregosa. En este pastito corremos y dormimos, y escribimos, y leemos, y algunos amigos se tienden al lado de desconocidos queridos a descansar bajo un árbol. Y eso está bueno. No voy a prometer, entonces, un regreso (cargo con demasiados sobre mis espaldas), aunque sí un poco más de constancia. Ya actualicé Fotos de Lily y acá estoy, haciendo lo propio en el Jardín. Espero que haya alguien por ahí para leerme.

Marroquíes en la marroquinería

"Nosotros, los chuscos del barrio, los procaces muchachones, solíamos decir tilinguerías, chascarrillos referidos al mundo del cine. Solíamos decir, por ejemplo, 'Macarrone' en lugar de Mickey Rooney, 'Jugo del barril' en lugar de Hugo del Carril, y 'Tirame del pulóver' en lugar de Tyrone Power. Creo que ahí descubrí la literatura, el lenguaje y sus acechanzas, la ambigüedad y coherencia de la lengua. Mi madre, mis cinco hermanas y la tía Fermina se estaban riendo de alguien a quien el saco le había quedado corto como una torera, como una torerita. A Tyrone Power, que lucía la torera, la torerita, había que tirarle del pulóver. "Cincuenta años atrás había descubierto que era mucho más lindo ver marroquíes en la marroquinería que carteras de cocodrilo, era mucho más lindo ver zíngaros en la zinguería que pedazos de hojalata en las vidrieras, y que no importaba el verdadero significado de la palabra torera , el verdadero significado de la verdad, porque ...

Escribir

Escribir. Escribir por algo o para algo. La palabra como medio o fin. En este caso, como ambos. Como medio de hacer tiempo hasta que termine de grabarse el lado A del casete de los Byrds. Como fin, para llenar esta hoja mezquina con algo medianamente vivo. Tal vez más vivo que yo: acá estoy, vestido únicamente con el pantalón de mi pijama, rondando las tres y media de la madrugada de un jueves. Qué absurdo es todo. La inspiración no existe.

Esas guitarras de mierda de los Flaming Lips

Caminaría mejor solo, ¿no lo ves? No, ¡cómo habrías de reparar en eso con "Lightning Strikes the Postman" estupidizándote! Esas guitarras de mierda de los Flaming Lips , pensé antes, cuando estábamos acostados y dos moscas fornicaban sobre tu pie sucio; y lo repito ahora, en el formidable racconto que desarrollo mientras el rocío del pasto nos moja las pantorrillas y vos hablás, hablás estúpida, vana, estéril, inicuamente.