—Me voy de la banda —dijiste. Y sorprendiste a todos. Hacía bastante ya que se peleaban, los ensayos eran cada vez más difíciles y, entre la falta de compromiso de Gustavo, la apatía de Fioro y las pocas pulgas de Sergio, algo así se veía venir. Estaba a la vuelta de la esquina. Colgaba entre las telarañas del techo. Y, sin embargo, los sorprendiste y te sorprendiste. Escupiste las cinco palabras así, sin más, y enmudecieron. Probablemente haya tenido que ver con el momento. Nunca manejaste bien el tiempo, los tiempos (lo mismo podría decirse de tu desempeño como baterista, pero no lo diré: a mí me gustaba cómo tocabas y verte tocar). Chabón, era el cumpleaños de Sergio. Los chicos estaban ahí con unas cervezas, una Coca, papas fritas y pavadas así. Les gustaba celebrar los cumpleaños así, de ese modo un poco infantil, en la sala. En esas ocasiones se comía, se brindaba, se bromeaba y, luego, se ensayaba y, si había suerte y alguna novia con ganas, aparecía una torta. Soplar ...
Comentarios
en serio.
ta bueno.
ah, no.
cierto que no.
que soy una amarga.
(usté lo dijo, no yo)
No sos una amarga, lo eras cuando yo lo dije. No me acuerdo cuándo fue, pero sería cierto entonces.
no me parece cualquiera: yo también pensé en Monterroso (era de Honduras? soy una grande!!! jiji!), pero temí decirtelo y que te enojes muchísimo conmigo.
y eso. jah!
S.
besos a ambos
pd, Solo, hoy invité a dos amigos al flog. Joyce me cae de lo más bien, pero es más conocido que amigo. Beckett es definitivamente mi super amigo, igual que Monterroso.