26.12.05

Conejitos

Eran las cuatro de la tarde en Morón.

La mujer, algo entrada en carnes, llevaba desvergonzadamente una remera con la S dorada de Superman. En su mano derecha se movía una bolsa de hipermercado, agujereada.

Levanté la vista del libro de Saer justo para cruzarme con el busto superheroico, primero, y después con su mirada. Ella me clavó los ojos y esbozó una sonrisa, para luego preguntarme:

-¿No querés un conejito?

El contenido de la bolsa se movió frenéticamente y pataleó para subrayar esas palabras.

21.12.05

Ese suspiro

I.


Poco antes del mediodía hablé por teléfono con mi musa inspiradora. "Ponete las pilas", le dije básicamente. Ella replicó que le gustaba más lo que estaba escribiendo ahora, yo creo que para cubrirse y, de paso, comparar los frutos de su gestión con los de musas anteriores. "Todo bien", contesté casi en un gruñido, "a mí también me gusta más, pero, ¿no creés que le falta algo?". Recibí un suspiro por toda respuesta.



II.


Ese suspiro era toda la tristeza del mundo y un poquito de decepción también, un suspirito azul que, apenas salido del tubo, ya se aferraba a mi oreja e intentaba acurrucarse en su interior acaracolado.


Ese suspiro contenía nuestras peleas tontas y mis ganas de volver a casa.


Ese suspiro olía a Torta Juan, a café, a chocolate; tenía el perfume de su cuello después de un baño y antes de acostarnos.


Ese suspiro era mío también. Era sólo una de las cosas que compartimos mi musa inspiradora y yo.

20.12.05

El mal humor de Gainsbourg

Cuando Pierre Grimblat lo dejó solo en el set de "Slogan" Gainsbourg, mirando al techo, se preguntó por qué justo a él le había tocado hacerse cargo de la pequeña y díscola Jane, tras lo cual exhaló el humo de su onceavo cigarrillo junto con un sordo "Merde".

De tarde

Hay algo en el aire que me nubla la vista. El aire. Me nubla la vista. Canto para mis adentros (tengo muchos) una canción que no existe aún, de Victoria Mil, y me siento felizmente desencajado, incorpóreo, deslenguado, sordo. Amortiguado. Amortajado. Amoral, una especie de pescado que vive fuera del agua y tiene terror a las pescaderías. Uno al que no le gustan los anzuelos. No me gustan los anzuelos. Ni los nudos corredizos.

19.12.05

Un secreto ajeno

Alguna vez Apollonia recomendó en su blog visitar tusecreto.com.ar. Ella lo hizo con tal garbo que yo, ni lerdo ni perezoso (bueno, lo de perezoso sí podía aplicarse a una impasible tarde laboral como aquella), me metí. Y encontré maravillas como ésta (corrijo un poco la redacción):



218

Edad: NA | Sexo: NA

Fecha: 30.06.2005 04:32



Dejé a mi chico por uno que estaba más bueno y me hacía divertir más. Mi ex no lo sabe. Mi ex lo conoce y encima le cae simpático. Mi ex y yo seguimos siendo amigos, pero no tengo ganas de decírselo. Soy una mierda y estoy orgullosa de eso. Mi novio de ahora es más mierda que yo, por eso lo amo...

Ahora nos vamos a casar y vamos a vivir en una pequeña casa prefabricada de Hurlingham. Le usaré sus remeras y el romperá mi computadora. Le prepararé panchos para la cena. Me hará el amor violentamente y se caerá de la cama, como siempre (éste era el secreto). Somos muy románticos.

16.12.05

Verdades musicales

Amortiguo los dolores comprando amplificadores y escribiendo canciones mudas.

Paradojas de la música: los mejores estribillos vienen adosados a los peores temas. Casi siempre

15.12.05

12.12.05

Epílogo

Fue más la sorpresa que otra cosa, más el placer de recobrar algo que creía perdido que el reencuentro. Qué le voy a hacer, si el muchacho (los muchachos) que una vez (mil veces) fui, se esconde (¡esconden!) ahí. Estoy unido a ese block Arte A6 de 60 hojas por el amor y el espanto. Viví mil vidas y todas confluyeron, por un momento, ahí. Por suerte crecí, me fui, perdí, aprendí. Me mudé de casa y ropa. Por suerte me olvidé y lo que escribo hoy (ahora, esto) es mejor, TIENE QUE ser mejor. Por eso este epílogo.




"Aunque me fuercen, yo nunca voy a decir / que todo tiempo, por pasado, fue mejor. / ¡Mañana es mejor!" ("Cantata de puentes amarillos", L. A. Spinetta/Pescado Rabioso. De "Artaud", 1973)

6.12.05

Página 57. Madrugada del 23/7/2002, 2 AM, tren a casa

Perdimos la oportunidad
Buscamos la libertad
mirando por la ventana
Cambiamos cadena al cuello
por soga al cuello
Al menos no sé hacer nudos corredizos
Una comida caliente
una corteza de pan entre los dientes
y todas las estrellas de la tevé
Ey, Seba, ¿qué hacés?
Justo pensaba llamarte (alguno de estos días)
No quiero ser mal anfitrión
pero no queda cerveza
ni nada en botella
y el Bar Shangai está muy lejos
Te contaba de mi novia
y del último tipo que
quiso comprar su memoria
Si querés café, caliento
Si usás azúcar, lo invento
que esto está hecho una piedra
Es la humedad, ¿sabés?
¡Pero mirá que hablo pavadas!
¡No me dejes caer en la nada
de estas charlas de parada!
Mirá que puedo ser inteligente

5.12.05

Página 53. Medusa inversa en La Cigale

Una especie de fluir...
Esta vez no son las luces del espacio quienes me contemplan,
ni la ausencia de ruido,
ni siquiera una caída.
Los brillos emanan de las dicroicas de la modernidad
y le pertenecen,
así como el mantra del dance
que lo envuelve todo.
Quiero permanecer impoluto:
aún falta la caída.
Puede llegar o no, pero yo la presiento.
No es ninguna garantía
(siempre presiento este tipo de cosas).
Tal vez no venga esta noche
o quizás la acompañe su nueva mirada.
Espero, eso sí, que podamos encontrarnos.
No soportaría estar solo a su lado. La ausencia presente es siempre peor que la ausencia ausente.
Pero ¿cómo hacer?
¿Cómo ver su figura nueva sin llorar?
Debo salir de mí. Y creo que nunca me costó tanto como esta noche.
Y recién deben ser las 12 y media.
Ya las 12 y media... ¿Dónde estará, que no llega?
Olvidemos los tragos,
¿cómo hacer para que esto empiece a terminar?
Comienzo a pensar que no fue una buena idea. Estos momentos son siempre deliciosos.
Forman lo que más disfruto: lo cinematográfico.
Debería tener un cigarrillo, ¿pueden cambiarme la música y sacarme de al lado a este viejo absurdo?
Gracias. Por anticipado, pero gracias.
Aunque pienso, ¿y si la mirada se me petrificase de tanto esperar?
Ella es una medusa inversa y puede
convertir en piedra a aquel que desea verla y no lo consigue.
A aquel que, vamos, vendría a ser yo.
Ya estoy casi seguro de que no vendrá.
Maldigo a sus amigas, maldigo a su mamá
y también, cómo no, maldigo este avatar de segunda mano que me trajo acá.






Oh no.
Ella vino.
Con él.

2.12.05

Página 49.

Supe que tu amor se cumplió.
Puedo quererte desde acá.

1.12.05

Página 44. 23/12/01

Te regalo este boleto del domingo a la noche. Para mí representó una A. Sé que no debiera ser así, pero es: para mí significa lo mismo. Y, como siempre, te lo regalo. Para vos será una J, como corresponde. Lo bueno es que, ahora, a vos puede hablarte de Javier en mi lugar. Sos una chica práctica en todo momento, ¿eh?